Desde que en mi foro de punto de cruz organizaron un intercambio de muñecos tilda (al que logicamente yo me apunté), tenía ganas de hacer alguna muñequita más de estas, así que dado que llevaba mucho tiempo sin coger una aguja y para tomar contacto nuevamente con ellas y como me apetecia ver resultados rápidos, me anime a hacer esta Matroska para poner en el pomo de la puerta de la habitación de mi hija Laura. La pobre tenía hasta ahora un corazón con mis ya famosos conejitos tilda, y la verdad, ya le quedaba un poco infantil. Como a ella le gustan mucho las Matroskas, decidí hacerle esta. Quizás queda un poco grande, pero a ella le encanta, y a mi también.
Un beso para todas.


